sábado, 21 de octubre de 2017

Ya No Pido Perdón

Lo confieso.
Me he pasado la vida con miedo a molestar. Sí, sí, así, como suena. A que todo lo que hiciera molestara, perturbara, importunara, o qué sé yo, ofendiera mínimamente a alguien. Qué cosas.
Pidiendo perdón casi en genuflexión de las palabras, que se postraban hacia cualquier persona.
Disculpa, perdón, lo siento... Me las sé todas, sí.
Y lo peor es que no eran "lo sientos" sinceros, eran "lo sientos" para evitar problemas, huir de la confrontación. "Si pido perdón, me dejarán en paz", pensaba yo, pero nada más lejos. Mi contrincante, como una hiena olía mi miedo tras mi afanada pleitesía, solo había franjas quebrantables de terror a la afrenta y a perder lo poco que tenía, pero poco a poco, fui perdiendo, paradójicamente, lo poco que me quedaba; la dignidad.

Porque, entendámonos, un perdón sincero cuando está de Dios, porque has metido la pata hasta el fondo, está genial y soy la primera en hacerlo saltar de mis labios, pero un perdón por molestar, o por haber molestado, o por lo que molestaré, ya nunca más.

Y quien te haga sentirte así, solo quiere una cosa, verte cada vez más chiquitito.

Y si alguien consigue hacerte eso, entonces sí, pídete perdón.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Cómo la danza oriental me ayudó a escapar

A mí me enseñaron a aguantar los golpes.
A luchar sin protecciones ni planes, no me enseñaron a protegerme, solo a quedarme quieta y a esperar estoicamente a que amainara la tormenta.
Me enseñaron a que los muros eran infranqueables y que había que esperar a que ellos mismos cayeran de motu proprio, y respirar mientras todo seguía su curso, rezar para que los muros no me quitasen la visión del mundo. Aprendí a encaramarme a ellos para ver aún mejor, con más altura y más perspectiva.
Quise volar alguna vez de allí, pero hasta para ello necesitaba unas alas, un plan, para no salir más perjudicada en el intento. Si algo salía mal, y me rompía el cuerpo, ni las mejores alas me sacarían de allí.
Así pues, hice de los muros, azoteas, escenarios, desde donde bailaba, imaginando mi vida fuera de las fronteras, viendo cómo era la vida fuera, cómo la gente vivía sin miedo y a corazón abierto.
Y ejercité mi mente y corazón, para trepar muro abajo algún día, pero un día, después de la frustración de saber que habría que esperar más, bailé sin descanso todo un día, hasta quebrarme las rodillas y romperme hasta las vestiduras del alma.
Tuve que permanecer sin bailar casi 100 lunas, y mis esperanzas mermaron.
Al no poder mover mis rodillas comencé a mover mis manos queriendo tocar el astro de la noche, los dedos, los brazos, en ondas hipnóticas buscaban mecer el ulular de la noche, poco a poco, movía el plexo solar, el tronco, el vientre, la cadera, descubrí que esa danza me calmaba sin herir mis articulaciones, cansadas de tanto bailar para olvidar.
Al tiempo mi cuerpo se había fortalecido y las rodillas ya no gritaban de dolor al moverme y fue entonces cuando descubrí la danza de la luna, a bailar desde el amor y no desde la rabia, y en definitiva lo que fortaleció mi ser hasta poder huir para siempre de los áticos a los que fui confinada una vez...

miércoles, 2 de agosto de 2017

Cuando salgo de terapia

Recuerda esto: La recaída forma parte de la recuperación.
Sé lo duro que está siendo todo esto, todo este rollo de circunstancias colaterales que te ha tocado vivir desde que naciste, que han intentado noquearte, doblegarte y quebrarte, de momento la vida no ha conseguido romperte, y si lo ha hecho alguna vez, también has sido inteligente y te has hecho ya con un libro de "Cómo recomponer una vida en 10 cómodos pasos".
Trabajas, estudias, y bailas.
Sonríes con más fuerza cada vez que sopla tormenta y te encaramas aún con más fuerza a lomos de la vida y a veces sientes que nunca será suficiente, que ir a terapia ayuda, pero que igual lo necesitarías todos los días, que es extenuante el luchar desde la niñez y que sí, que vale, que lo que no te mata te hace más fuerte, pero te deja hecho mierda, así que no te voy a contar cuentos, ni te voy a decir frases de manual que te dicen cada vez que cuentas tu vida y dejas tan descuadrado al personal, que no pueden dejar de intentar acompasarte diciéndote frases neutrales, pero vacías.
Y sí, escúchame, no hace falta que seas quién fuiste, ¿vale?
Créeme, aunque parezca que ahora eres más frágil, y que quieras huir cada vez que vuelve a aflorar tu antiguo yo, escapista y elusivo, pero no, esa persona que eras ya hizo todo lo que pudo por ti, y ahora toca quitarse el caparazón y decirle al mundo que tú no has venido de prueba, que vienes a quedarte y que no vas a rendirte, porque si te rindes alguna vez, escúchame, asegúrate de que sea solo para ganar.

martes, 25 de julio de 2017

No me das pena

Tenerle pena a alguien es darle permiso para que se convierta en un mediocre, en un pobre infeliz, en un ser gris, en una sombra de sí, en un conformista, regatista sin vela, que acabará siendo un náufrago a la deriva.
No nos vamos a engañar, todos tenemos esa dualidad, elegir el bien o el mal, y el mal, es la opción más fácil. Que te han roto el corazón, que te han hecho daño, que curras en un sitio que te aburre, que pasas de todo, que nada te hace sentir pleno, que solo estás ahí para pagar la hipoteca, que si no tienes cojones para tomar una decisión, que a ver si las cosas se asientan solas, y a ver si sigo ahí para ver cómo te autodestruyes, a ver si de paso yo también acabo yendo en contra de mí misma antes de ir a por ti, y gritarte a la cara, que no aguanto más y voy a tirar de la cuerda que nos une, que me rindo, que ahí te quedas, que antes de ponerte de nuevo por delante, me tatúo un corazón en el alma.
Y sí, sé de sobra que aguantando un poco más te acabarías quedando conmigo, cogiéndome de la mano y no soltándome jamás, que solo se trata de tragar un poco más de veneno, pero la última vez, casi me muero, y el precio que he de pagar para que te quedes, para que me elijas, para que reacciones, está pudiendo conmigo, ya no sé bien qué me ha hecho quedarme ahí tantas veces, creo que ya se ha tratado de mi propio orgullo, quedarme para ver si era verdad que te "ganaba", que acababas viendo en mí, la oportunidad que yo vi en ti.
Me rindo, tú ganas. Quédate con tu indiferencia ante la vida, tu manera de justificarte para no hacer nada, ah, sí, y ódiame por ser la única que te diga las cosas a la cara, por ser la única persona capaz de escupirte la realidad descarnada a las claras, tú ganas, pero yo soy la que venzo, porque prefiero ganar mi guerra, que ganar en tus batallas.

lunes, 17 de julio de 2017

DEP, Naiara

El silencio mata, el silencio es cómplice, el silencio de la honorable gente buena, "esa" que no hace el mal, pero que lo presencia y no se molesta en hacer algo por frenarlo, por denunciarlo, por enfrentarse cara a cara con el que agrede, con el que abusa.
Mi querida Naiara, ya no harás tus 9 años el 1 de octubre porque te han arrebatado a golpes la vida, lo que jamás consiguieron quitarte fue esa sonrisa de princesa que iluminaba tu rostro y que se ha quedado grabada en mi mente mientras leía en el periódico tu caso. Tu familia sabía que sufrías, pero tal vez no pensaron que un día se traspasarían los límites, tal vez pensaron que bueno, que unos golpes no te matarían al fin y al cabo, que serías fuerte y los aguantarías como venías haciendo desde hace tiempo.
Yo los he escuchado todos y cada uno de ellos mientras leía la noticia y no soy capaz de sacármelos de la cabeza, pero ahora es tarde, ya has sido enterrada y lo que queramos hacer por ti, no es más que un grito ahogado al mundo para evitar más "Naiaras", más niños muertos a manos de sus familiares, que no solo no saben amarles, sino que odian sus vidas, y cuyo desprecio desemboca en golpes, abusos y demás maltratos. Retumba la nana más triste en el pecho cada vez que siento, que desde hace 5 años, tenías que aguantar que te tuvieran en esa familia casi por caridad, por beneficiencia, una beneficiencia y un desarraigo que puntualizaban, porque no compartías sangre con el marido de tu madre. No sé hasta dónde se ha de llegar para que los adultos, o al menos los adultos buenos, reaccionen, si reaccionan cuando ya velamos los cuerpos sin vida de los menores maltratados, ya es tarde, ya no tiene caso.
Porque los golpes duelen, pero el silencio es el que acaba por matar.
DEP Naiara.

Enlace a la noticia: https://politica.elpais.com/politica/2017/07/14/actualidad/1500027568_087404.html
aguantaría tu joven cuerpo, como ha venido haciendo desde hace años. Pero nadie se dio cuenta de que  había que pararlo, de que un día tu ser estaría agotado, de que tal vez tenías lesiones internas que nadie veía, en cuanto se te iban los hematomas. Pero ni tu familia hizo nada, ni los vecinos oyeron nada, ni había denuncias, de algo que por Dios, estoy segura que se tenía que escuchar, los gritos de dolor y desesperación que proferías mientras te rompían la tibia o el brazo no puedo creer que nadie los oyera.

lunes, 29 de mayo de 2017

Me vas a perdonar

Me vas a perdonar, pero es que ahora mismo me pillas en ese momento, en el que no me apetece perder más el tiempo con nadie que no lo merezca.
Para qué andarnos con tonterías, para qué intentar ser políticamente correcta, si lo que me apetece es decirte que me valías cuando todo me valía. Cuando quería huir de todo y tener una relación, aunque fuese mala, me venía hasta bien, para evadirme de mi realidad.
Me vas a perdonar que ahora no te coja el teléfono, que no te conteste a los mensajes, y que no te siga la corriente, esa corriente con la que me electrocuté más de una vez, antes que toda fuente de energía me valía, aunque me quedase chamuscada después de los cortocircuitos que te entraban de vez en cuando.
Me vas a perdonar que se me haya secado la paciencia, y que mis ojos ya no brillen por almacenar lágrimas, sino por guardar momentos y lo mejor aún, esperanza.
Me vas a perdonar que ya no vaya a dormir contigo nunca más, me vas a perdonar que no vuelva a cogerte de la mano, ni a sonreír cuando me llames o escribas.
Me vas a perdonar haberte olvidado, y que no me sienta culpable por dejarte ir, o mejor de todo, por echarte a patadas del armario donde solo has ocupado sitio. Ahora necesito ese espacio para guardar ilusiones y aire limpio.
Me vas a perdonar que haya tirado y vendido tus regalos, me vas a perdonar que ya no quiera cuidarte y que tú vida ahora sea solo asunto tuyo, que ya somos todos mayorcitos.
Me vas a perdonar, porque no te queda otra. O bueno, sí, lo peor va a llegar el día que te tengas que perdonar tú a ti, porque hasta me he tomado la libertad de hacerlo, de perdonarte y dejarte ir.
Me vas a perdonar que me haya enamorado de otra persona, me vas a perdonar que me case con alguien que no seas tú.
Y me vas a perdonar, que no te invite a la boda.

viernes, 26 de mayo de 2017

El odio no te servirá de nada

Tanto si me quieres como si me odias, me beneficia. Si me quieres siempre estaré en tu corazón, y si me odias, permaneceré siempre en tu cabeza.
Podía dedicar mi vida al odio, o podía dedicársela al amor.
Hay un momento en la vida en el que todos podemos decidir, ser unos hijos de puta sin sentimientos, o abrir algo más el corazón para dejar que todo el dolor salga, como una gran sangría emocional.
En lugar de obviar hablar de las cosas y cerrar los ojos y esconderse debajo de una piedra.
No es fácil hacer terapia, sentarse delante de un profesional y contarle todas las mierdas que te han acaecido en la vida. "Oh, vaya, ¿quién lo diría?" dice alguna gente sorprendida. Sí señores, y aquí me encuentro: bien erguida, y a veces, agradecida a que escuezan las heridas, tú lo llamas dolor, yo lo llamo vida.
¿Que si soy positiva? ¿Qué otro camino nos queda?
Ah, sí... El el del odio, el del rencor, el resquemor, el miedo, el encerrarme en mí misma, el no permitir que me conozcas del todo, el salir corriendo si veo que me implico demasiado, o que tú te quieres comprometer, porque a veces uno no quiere ser de nadie, que no está mal, el problema es cuando uno no quiere ser casi ni de sí mismo,
El problema es cuando la tierra te duele tanto que te desarraigas, que sueltas las raíces. Al principio ter sentirás libre y liviano. Levitar, como algo drogado. Después de un tiempo, sentirás la resaca de la vida y caerás mareado sobre el suelo, buscando donde pertenecer de nuevo ¿y sabes qué?
Solo el amor puede darnos alas en la tierra.

miércoles, 19 de abril de 2017

Ya no te tengo miedo

He despertado cuando aún no eran las 7 de la mañana empapada no en sudor, sino ahogándome en una especie de oscuridad vital. Me enfrentaba a ti por primera vez y el miedo que me daba tu mirada ganadora, altiva e inmisericorde. Estábamos compartiendo mesa y yo te decía que iba a hacer justicia, y tú te reías con altanería sin saber bien si era un señuelo o me atrevería a desenmascararte delante de todo el mundo.

Sucedía muchas veces, él levantaba la mano y yo cerraba los ojos gritando un 'no', que parecía un quejido. Lo peor venía después, porque no llegabas a bajarla sobre mi piel, marcada tantas veces bajo es palma, ese sonido que aún recuerdo cuando tu mano encontraba cualquier parte de mi cuerpo que te cogía mejor, y si me intentaba escabullir me cogías de la muñeca con una de tus garras para propinarme "mi correctivo aleccionador" con la otra.

Me he levantado con ganas de echar a correr y dejar el miedo atrás, luego me he dicho algo:
"Ya no huiremos más, pequeña, ya no somos ese frágil ser que un día tuvo que pasar por tal y constante humillación.

Ya no soy esa niña, aunque, esa persona siga siendo (desgraciadamente)
la misma..."

viernes, 14 de abril de 2017

Prohibido hacer la cama

Desde que llegó a mi vida está todo inconcluso, la cama deshecha, los platos sin lavar apilados, en un orden que no sabría explicar por qué, pero me da paz.
Abrir las ventanas para orear la habitación y sentir que huele a ti, que salgas mientras yo me quedo trabajando en el ordenador y esperar a escuchar la llave desvencijando la cerradura, y sentir que un día más vuelves a mi vida, y vamos a cenar, o vienen amigos, o me ayudas a hacer algo que me agobia, que acabaría haciendo sola, pero que tú me haces más fácil.
Y da igual dónde me lleve la vida, los cacharros siguen haciendo torre y no quiero fregarlos sola, no quiero volver a mi vida solitaria ahora que he entendido lo bonito que es compartir la existencia con alguien, con alguien, a mí, que me dan alergia los compromisos y ver a alguien a mi lado al despertar.
A mí, que sabes que esto no me va, que no sé, no me iba, que no dejo de pensar en cada minuto que paso a tu lado, comprendiendo todo lo que aún no entendía, a ti, que parece que eres una gran retribución después de tantos palos.
No sé para dónde va nada, pero por si acaso voy a hacer la cama y la colada.

lunes, 3 de abril de 2017

Nunca estás ausente

Te amo porque nunca estás ausente,
Y aunque por la frente,
no nos resbalan ya los años,
y aunque sigo poniéndome de puntillas,
Cuando nos toca abrazarnos.
Te amo,
Porque siempre estás presente.
Cogiéndome de la mano.
Te amo,
Porque no hacerlo es negarme el cielo,
Y en la tierra,
Tenerte es mi regalo.

sábado, 25 de marzo de 2017

No eres un superhéroe

No eres un superhéroe, no eres de hierro, ni tienes poderes.
No eres de acero, ni inmortal.
No eres invencible, ni eres mi salvador.
Pero eres mi amigo en el corazón y mi novio en la piel.
Eres mi compañero y eres la capa que me pones de heroína sobre los hombros cuando me da por rendirme.
Has vuelto a llamar a la puerta incluso después de sendos portazos.
Siempre con una sonrisa.
Y cuando abrí, no supe si eras tú quien entraba en mi casa, o si yo me perdía en el hogar que tú me ofrecías.
El amor sabe a café y amor cotidiano de sábado, a que no seas perfecto y me permita a mí también, no serlo.
A perdernos entre las sábanas, y reírnos como cuando lo hacíamos hace años, pero mejor y con más herramientas para hacer algo aún más grande.
¿Quién nos iba a decir, que huyendo de todo, nos encontraríamos?
A las casualidades sin causa, solo se le puede llamar... amor...

19.3.17
Love.

jueves, 16 de marzo de 2017

Confiar en alguien

A veces necesitas delegar, dejarte llevar, dejar de controlar. Qué coño. Relajarte.
Hacía tiempo que no podía hacerlo y no me he dado cuenta hasta que tú has aparecido en mi vida, y de repente, me has cogido el bolso de Mary Poppins que llevaba ya casi a rastras.
Vivimos en una sociedad donde o dependemos de la pareja para todo, o nos erigimos como abanderados de una autonomía, casi patológica. No queremos que nadie nos ayude en "nuestro cometido" que es nuestra vida.
Estoy feliz de haberle encontrado y de poder fiarme ciegamente de alguien de nuevo, y no no estoy acostumbrada a dejarme llevar y menos por amor, pero me lo pones tan fácil, que no he tenido casi ni que elegirlo, hay cosas que suceden, con esa fluidez que solo da el verdadero amor.
Y no, ni el más duro invierno venció nunca a la llegada de la primavera.

sábado, 4 de marzo de 2017

Sigue las señales

Llevo un tiempo sopesando todos los pros y los contras, apuntando en la lista las cosas buenas y malas antes de tomar una decisión, siendo congruente, consecuente, estudiando, trabajando, y siendo analítica, ¿y qué pasa cuándo pones todo de ti, y aún así nada sale acorde a tu ilusión y esfuerzo?
Cuando la realidad no empatice con el tesón y las ganas, párate y camina, busca tu alrededor las señales, y déjate llevar por tu intuición.
¿Os ha pasado alguna vez el pensar en alguien y encontraros momentos después? ¿Soñar con alguien con quien habéis discutido y que al día siguiente os escriba? ¿Soñar con un reencuentro y luego tome lugar la misma?
Últimamente no dejo de ver señales en cada sitio, tengo sueños premonitorios de cosas que luego ocurren, leo las cartas y solo escupen realidad, y a veces me da miedo tener ese poder y quiero pararlo, sé dónde ir para cruzarme con alguien porque intuyo dónde está en ese momento. Ojalá no supiera lo que va a pasar, ojalá a veces, solo a veces pudiera desconectar mi GPS de la adivinación, porque cierro los ojos, y tú apareces en todas las quinielas del futuro, y ojalá no lo viera con tanta antelación.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Enamorarse de alguien que no sabe querer

"Si alguien no te trata bien, probablemente, te trate mal, Jess"- me dijo una amiga una vez. Y algo tan extremadamente obvio, se nos escapa muchas veces. Hace poco, me he enterado de que el chico con quien creía que mantenía una relación, salía a su vez, con otras chicas. Lo descubrí primero y luego, él me lo confesó, aunque según sus palabras, "no había pasado nada con ninguna de sus amigas", para mí fue suficiente para darme cuenta de que realmente nunca había estado tan traumatizado ni compungido como decía, tan solo nunca me había querido como yo le quise.
A su manera sé que me quiso no yéndose nunca del todo, demostrándome que se quedaba aunque fuese de manera disfuncional, al menos para mí. Pero había algo que bajo su punto de vista debía significar le importaba lo nuestro y que yo veía que era justo lo que me había hecho desenamorarme de él: las discusiones. En las mismas yo veía más una guerra de poder y dominación más que ganas de acercamiento real hacia mí y a la relación. No quería enamorarse y se rebelaba contra mí, boicoteando la relación. Nunca se quiso implicar del todo, pero tampoco dejar el barco, por si acaso, y no digo que no me quisiera, pero lo importante es que no es suficiente si su forma de querer no te hace sentir valorada, reconocida y tenida en cuenta. Y no, no os preocupéis, no estoy triste, solamente creo que no sabe hacerlo mejor, pero, ya no me hago cargo, porque nunca ha sido mi culpa la incapacidad de amar de otro ser humano, para mí, la peor discapacidad que alguien puede tener.

martes, 21 de febrero de 2017

Cómo saber si alguien te quiere de verdad?

Para mí, el mayor síntoma de amor hacia alguien, es darle seguridad. Una de las frases que siempre alguien a quien quiero mucho, mi padre, es: "tranquila, mañana vemos cómo lo arreglamos..." Y es una frase que siempre me ha reconfortado mucho, aún ahora, cuando ya no soy una niña y me valgo por mí misma. Y no, no vale que te la diga cualquiera, porque cuando me la han dicho otras personas solo han conseguido ponerme más nerviosa e insegura. Entonces, ¿cómo podemos transmitirle a alguien que queremos ese respaldo?
Hace poco mi padre, en un momento de bajón y agobio personal, me dijo algo nuevo: "Tranquila Jessica, al final no sé cómo lo haces, pero todo termina saliéndote bien, así que esto también te saldrá bien", yo sonreí y le creí, porque siempre le creo, y aunque no siempre todo me sale bien, seamos sinceros, un padre nunca va a mentirte, al menos que sea para conseguir una futura verdad: Que creas en ti mismo.

domingo, 19 de febrero de 2017

¿Cómo quererse a uno mismo?

Eso de quererse a sí mismo es algo que continuamente oigo a los gurús del “todo a cien” emocional, y nunca sabía muy bien en qué debía consistir, y por lo tanto, creo que tampoco sabía muy bien en que consistía eso de querer a otro. Y es que de alguna manera, todos cojeamos en el mismo punto: No tenemos ni idea de amar. Ni idea. Ojo, que es como los exámenes tipo test, si no restan las erróneas mucho, igual hasta apruebas si te guías por la intuición y el sentimiento, pero tanto en los exámenes como en la vida, jugarte todo al azar, suele ser muy peligroso.
Yo solía conformarme con lo que se me ofrecía sin poner mis límites, mis reglas, y lo peor de todo, sin preguntarme si eso “me era suficiente”. Ahora es cuando me doy cuenta de las veces que estuve con personas que no me terminaban de hacer sentir plena o que no me brindaban todo que yo necesitaba. En mi estado de poca estima hacia mí misma, soportaba relaciones que no iban a ningún lado porque inconscientemente pensaba que al menos tenía “algo” y que a lo mejor no podía aspirar a algo mejor. Y así, fue como comenzó mi declive antes de darme cuenta de que no me valoraba, y ¿cuándo cambió todo? Cuando dejé de jugar a las quinielas del amor, aposté por mí misma en primer lugar, eso lo cambió todo.


lunes, 13 de febrero de 2017

Feliz San Valentín

Los finales felices están sobrevalorados,
Y aunque el nuestro haya volado,
Me ha dado alas intentarlo.
Yo perseguía mariposas,
hasta que entré en tus mazmorras 
y me enseñaste que hasta las tinieblas 
expiden a veces luz.
Me gustaste hasta a oscuras,
Sin vernos,
Casi a tientas,
Con nuestras heridas a cuestas,
Y tan ávidos de amor.
Y supimos enseñarnos,
Compartirnos,
Y respirarnos,
Entre trifulca y esperada reconciliación.
Y si algo he aprendido es que todo no está perdido,
Que aun quedan días nublados en los que sigue saliendo el sol.
Solo quería decirte que has convertido sin haberlo sabido, 

el 14 de febrero en un atisbo de ilusión.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Cuando hay que terminar una relación

El problema no era que él no sumara, es que yo empecé a sentir que me restaba, que me agotaba cada día más la energía vital, que me extenuaba el ánimo, la cordura, y que me sentía como una funambulista andando sin nadie que esperara abajo por si caía, él no era ni mi cuerda, ni mi red, él era viento que me hacía tambalearme cada vez más, por eso supe que lo nuestro había terminado.
Y el problema no era que él quisiera que le amara, por supuesto que no. El problema es que él quería que le quisiera más que a mí. Porque para estar con él, tal como él quería, tenía que quitarme de mí, despojarme de cierta dignidad y de amor propio, casi como muestra de mi amor por él.
Y de repente, pasó. Dije como diría mi abuela Grimaneza: "ya no ya", bloqueé su número y lloré en mi coche durante tres cuartos de horas mientras alguien me daba pañuelos y me recogía los que ya estaban totalmente llenos de lágrimas y sueños rotos.
Y es que Lucifer no fue expulsado del cielo por querer ser como Dios, sino por querer ser "Dios", y por mucho que se quiera, eso no se le puede permitir a nadie.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Cuando me infravaloraba

Aún recuerdo cuando no me daba mi valor, esos días en los que huyendo de tantas cosas, me ofrecía al mejor postor, a quien más me dijese que me quería, aunque fuera mentira, yo quería música alta, oscuridad y por qué no decirlo, silencio en medio de tanta vorágine.
No valorarse es el camino más rápido hacia el abismo. Sí. Ese pasadizo sin retorno que va derechito al inframundo de Ares y que como caigas no sabrás ni cómo salir a no ser que alguien que pase por ahí decida arriesgarse por ti, sacarte de esa lúgubre laguna, y darte unos toquecitos en el corazón, pa' que espabiles.
El otro día vi a mi antigua "yo" vagando enfrente de mí, y quise ir a rescatarla, de repente avisté que yo no me había movido de mí, y que el pasado estaba superado, o casi, ya no quiero callejones sin salida, ahora solo busco ventanas con vistas al mar, que son menos nocivas y más atractivas, aunque claro, como todo lo bueno, también son las que más vértigo dan.

viernes, 27 de enero de 2017

El día que mi no- novio me dejó plantada

Bueno, fuera tabúes, vamos a hablar claro, nunca que me han dejado plantada, bueno, corregiré:
Nunca antes me habían dejado plantada. El primer plantón de mi vida fue una gran experiencia para mí, lloré en el lugar donde había quedado con él cuando me percaté que no iba a asistir a la cita que previamente él había concertado. Y no sé bien por qué lloraba, si era por orgullo propio o si porque esa persona sabía perfectamente que habría sido una equivocación vernos aquel día. Y puedo constatar de que lo habría sido, sin embargo, él me dijo, un: "Espera, perdóname, ahora  es mejor que no quedemos..." Pero yo no atendía a razones. En mi cabeza no entraba otra hoja de ruta más que la de: "hemos quedado y has de venir", y no, no vino.
Dicen que si te dejas fluir, el destino te dará lo que necesitas y no lo que quieres, y aunque yo ese día no sabía que lo necesitaba tanto. Si hubiésemos quedado ese día, seguramente, hubiésemos calmado una sed más primaria y exenta de alma. Postergar el alma me venía bien, estaba en una época de mi vida en el que hablar más allá de cuatro bromas con alguien, me sobraba, me parecía accesorio.
Ese día yo podía haberle entregado muchas cosas, pero no el corazón, no mi transparencia, no me hubiera "dado", y él lo apreció antes de quedar, por eso, me volvió a dar algo que yo necesitaba.
Darme cuenta de que no teníamos que terminar nada, tan solo esperar, para empezar algo.

lunes, 23 de enero de 2017

¿Y tú que has hecho hoy para sentirte mejor?

Creo que a mi chico le sentó un poco mal que le dijera que yo no le quería para que me hiciera feliz. Me explico. Sé que no fue la mejor frase a lo mejor en aquel momento, pero oye, si voy a estar con una persona, prefiero ser lo más clara posible. Creo que en primer plano, mi comentario abrió en él una zanja a nivel del palpitante corazón, pero luego entendió lo que yo había querido decir...
Cuando ensarté esa frase en sus oídos, proferí sin querer una bajada de autoestima considerable en su persona.
 ¿No te hago falta para nada entonces, Jess? ¿No te hago feliz? ¿No te sirvo para nada?
Bueno, he de decir que me sentí bastante abrumada debido a toda la hecatombe que se había originado. Pero luego le expliqué que adoraba que estuviera en mi vida realmente, aunque no me hacía falta para nada en realidad. Oh, Dios mío, eso fue aún peor, me miró de una manera que pensé que me dejaría en ese mismo momento si yo no jugaba bien mi baza de alegaciones...
"Me complementas, pero no me completas, porque yo ya estoy completa, con mis ruinas y edificios, con mis masacres y nacimientos, con mis dramas y mis triunfos. No te necesito para ser feliz, en realidad, no te necesito para nada."
- ¿Y por que estás conmigo entonces, Jessica?
- Solo porque te quiero, ni más ni menos. Soy feliz por mí misma, y tú deberías serlo por ti mismo, no por estar conmigo, aunque eso pueda aumentar nuestro nivel de plenitud vital, por supuesto, y así lo prefiero.

No sé si le quedó muy claro el concepto, pero a día de hoy, seguimos juntos.



jueves, 19 de enero de 2017

¿Me guardas un secreto?

¿Sabes lo mejor de contar un secreto? Pues que es como el efecto mariposa, la sinceridad parece contagiosa, y si estás atento, puedes ser testigo de las confesiones más íntimas de alguien. Corazón a corazón.
He decidido dejar de tener tantos tapujos y contarle mi vida a los míos. Qué coño. A tomar vientos las frases encriptadas y los jerogíficos que lanzas con intención de que alguien vea que necesitas exorcizar un turbio silencio lleno de rincones oscuros.

Y oye, que salga el sol por Antequera, y pregúntame que hoy mi lengua busca guerra de la buena. Que no me callo más, que me juzguen lo que quieran. Fuera traumas, fuera penas.

No os llevéis ingún secreto a la tumba. No olvidéis algo, el dolor no es como el saber, el dolor sí ocupa lugar, y hay que hacer hueco, para esas cosas que no haga falta, ocultar.

lunes, 16 de enero de 2017

El amor que yo quiero

No sé bien lo que quiero, empecemos por el principio, lo que tengo claro es que no quiero que mi pareja venga a rescatarme. No quiero que nadie venga a sujetarme el bolso o a compadecerse de mi vida y vicisitudes. No quiero una persona que deje su vida por mí y que me lo dé todo. No quiero una persona sin personalidad, que no sepa ponerme límites y que no permita que yo oponga objeciones, de igual manera. No quiero por supuesto, alguien dominante, pero no quiero a alguien con capacidad de manipular escondida tras una faceta de bondad y dedicación sin reservas.
Quiero a alguien que me aguante, claro, pero también que sepa decirme que me tuerzo si lo hago, lo que tengo claro es que no quiero una muleta que me ayude en el camino, no quiero un mayordomo, no quiero un pelele a mi lado que luego me cobre cara su entrega, que en un renuncio me espete algo así como: "¿Así me pagas lo que he hecho por ti?"
Puede, como bien dicen las malas lenguas, que me equivoque al elegir a esa persona, pero soy libre para equivocarme de la mejor manera y con la mejor persona, si terminara esto mañana, doy fé de que jamás nadie me ha dejado mejor de lo que me encontró cuando me conoció, y solo por eso, merece la pena.

sábado, 14 de enero de 2017

Rebirthing

Un día como hoy, hace 17 años le gané el pulso una vez más a la vida. Sé que suena elocuente, amarillista o demasiado morboso decirlo así, pero no sé como expresarlo de otra manera.
Un día como hoy hace 17 años, un coche me atropelló cuando me dirigía al colegio, y me hizo reaccionar a la vida y darme cuenta, de que alguna manera u otra, yo también estaba siendo atropellada en otras parcelas de mi vida, sin ir más lejos, sufría “bullying” en clase y me había vuelto muy introspectiva y reservada.
A veces, como dice mi amiga Paz, solo hace falta que nos muevan “el árbol” para que uno se dé cuenta de que se está quedando apocado, “pa' dentro”, y en color sepia, uno aprende a molestar lo menos posible, uno aprende a ser transparente y a bajar la cabeza en la vida.

Hasta que una persona o acontecimiento te hace agitarte y plantearte si es bueno seguir a la sombra, en ese rincón de confort donde no ocurre nada malo, pero tampoco nada bueno.

Supe que tenía que cambiar el rumbo de mi vida mientras volaba por los aires después del frío impacto del bólido y solo podía preguntarme angustiada algo: “¿cómo caeré cuando mi cuerpo se rinda a la gravedad? ¿Seguiré viva cuando eso pase?


Tuve moratones una larga temporada, pero el dolor sabían a vida, a una vida que solo me había lanzado una advertencia: “Despierta”.