No eres un superhéroe, no eres de hierro, ni tienes poderes.
No eres de acero, ni inmortal.
No eres invencible, ni eres mi salvador.
Pero eres mi amigo en el corazón y mi novio en la piel.
Eres mi compañero y eres la capa que me pones de heroína sobre los hombros cuando me da por rendirme.
Has vuelto a llamar a la puerta incluso después de sendos portazos.
Siempre con una sonrisa.
Y cuando abrí, no supe si eras tú quien entraba en mi casa, o si yo me perdía en el hogar que tú me ofrecías.
El amor sabe a café y amor cotidiano de sábado, a que no seas perfecto y me permita a mí también, no serlo.
A perdernos entre las sábanas, y reírnos como cuando lo hacíamos hace años, pero mejor y con más herramientas para hacer algo aún más grande.
¿Quién nos iba a decir, que huyendo de todo, nos encontraríamos?
A las casualidades sin causa, solo se le puede llamar... amor...
19.3.17
Love.

No hay comentarios:
Publicar un comentario