lunes, 23 de enero de 2017

¿Y tú que has hecho hoy para sentirte mejor?

Creo que a mi chico le sentó un poco mal que le dijera que yo no le quería para que me hiciera feliz. Me explico. Sé que no fue la mejor frase a lo mejor en aquel momento, pero oye, si voy a estar con una persona, prefiero ser lo más clara posible. Creo que en primer plano, mi comentario abrió en él una zanja a nivel del palpitante corazón, pero luego entendió lo que yo había querido decir...
Cuando ensarté esa frase en sus oídos, proferí sin querer una bajada de autoestima considerable en su persona.
 ¿No te hago falta para nada entonces, Jess? ¿No te hago feliz? ¿No te sirvo para nada?
Bueno, he de decir que me sentí bastante abrumada debido a toda la hecatombe que se había originado. Pero luego le expliqué que adoraba que estuviera en mi vida realmente, aunque no me hacía falta para nada en realidad. Oh, Dios mío, eso fue aún peor, me miró de una manera que pensé que me dejaría en ese mismo momento si yo no jugaba bien mi baza de alegaciones...
"Me complementas, pero no me completas, porque yo ya estoy completa, con mis ruinas y edificios, con mis masacres y nacimientos, con mis dramas y mis triunfos. No te necesito para ser feliz, en realidad, no te necesito para nada."
- ¿Y por que estás conmigo entonces, Jessica?
- Solo porque te quiero, ni más ni menos. Soy feliz por mí misma, y tú deberías serlo por ti mismo, no por estar conmigo, aunque eso pueda aumentar nuestro nivel de plenitud vital, por supuesto, y así lo prefiero.

No sé si le quedó muy claro el concepto, pero a día de hoy, seguimos juntos.



No hay comentarios: