jueves, 22 de septiembre de 2016

Ya no me fío de nadie

Ya no me fío de nadie. O mejor dicho, de casi nadie. Aunque creo que vivir es contarnos la vida los unos y a los otros. Me encanta que me cuentes tu vida, y no lo digo con tono irónico, de verdad. Quiero saber de ti, qué te pasó en la vida, por qué estás aquí hoy, conmigo, cómo llegaste aquí, y qué heridas supuran y cuáles lograste cicatrizar.Han intentado hacerme daño tantas veces con cosas que confié o se enteraron que me he vuelto hermética, y solo cuando estoy al límite de mis fuerzas salen ciertos secretos, ocultos y tapiados a corazón sellado, y lo peor es que sé que no soy la única.
Por eso, prefiero que los demás me cuenten sus vidas, antes que contar episodios de la mía. ¿Para qué? ¿Para alimentar más mi leyenda, como si fuese una casa encantada?
Ya no me fío de nadie, solo de ti, tú me has hecho volver a querer desnudarme de nuevo, sin reservas, y que salga el sol por Antequera, si te enamoras de mí, que sea de mí entera.

Igual al principio te asustarás, no sabrás si quedarte, ayudarme o huir, no he tenido una vida convencional, pero nadie la tiene, aprendes mucho del mundo cuando alguien te cuenta su vida. La pena es que ya no tenemos tiempo para esas “tonterías”.

No hay comentarios: