lunes, 5 de octubre de 2015

No lo tuvimos todo, ni falta que hacía

Aún recuerdo tus ojos verdes,
Casi vírgenes a la luz de la vida.
Mi amor, los habías protegido tanto,
Que al mirarme te lloraban las comisuras de los párpados.
Mi amor,
No eras perfecto,
Ni yo tampoco.
Me quisiste con locura.
Esas locuras que dan miedo.
Que asustan.
Que dan ganas de correr.
Aún duermo con el pijama que me llevé prestado de tu armario.
No sé si huele a ti.
Si es demasiado fetiche, 
O si es normal este tipo de deslices.
Muchos dicen que no eras el hombre de mi vida,
Pero fuiste el hombre de mis días por un tiempo,
Compartiendo,
Amando,
Queriendo.
Tuve que irme mi amor.
Igual aún me odias.
Pero igual te digo:
No fue por vos,
Mi amor.
Del todo no fue por vos.
Me quedo con algo,
Tú y yo bañados de lluvia un día en un pueblo de Madrid.
Creando recuerdos.
Llegar a casa y cambiarnos.
El primer día que me prestaste tu pijama y tus alpargatas.
El día que lo cambió todo.
Y aquí ando,
Mi amor,
Tumbada en la almohada, pienso en esos días,
Ni lo tuvimos todo,
Ni fuimos perfectos,
Ni falta que hacía.


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