Quédate no con quien te hable de amor, sino con quien te haga sentir amor. De todas las formas posibles que se pueda demostrar y experimentar. Quédate con los hechos. Desecha las palabras, y atrévete a sentir, a ver qué pasa.
A la ruleta rusa, o a la rutina.
A la incertidumbre o a lo ya estipulado.
A lo espontáneo o el amor de costumbre.
Al marido, o al amante.
A un siempre o a un instante.
A un por si acaso lo vivo sin medida, sin miedo, sin límites, sin etiquetas.
Sin tener la historia resuelta.
Sin que tengas que conocer tú a mis padres y yo a mi suegra.
Teniendo hijos de la ilusión,
De cuando te preguntas si saldrán con el verde de tus ojos o de los míos.
Y me río,
Y tiro porque me toca,
Porque me place,
Sin disfraces, ni trajes.
Piel a piel.
Beso a verso.
Construyendo poemas,
En los pentagramas de tu espalda,
De tu cuello,
De tus hombros,
De tu mirada.
Siendo casi tuya,
Casi eterna,
Casi enamorada.
Casi.
Casi.
Casi.

No hay comentarios:
Publicar un comentario