domingo, 23 de agosto de 2015

No sé de qué estoy hecha

Mi sangre,
mi piel,
mi Adn,
mis células,
mi bagaje genético,
mi equipaje genérico.
Lo que traigo en la maleta,
lo que dejé,
lo que llevo.
Los abrazos que me han dado,
los que he robado.
El color de mis ojos,
el matiz de mi pelo,
¿Qué soy?
¿de qué estoy hecha?
No soy mi carne,
soy mi piel.
No soy de nadie,
soy de mí.
No tengo tus ojos,
tengo mi mirada,
no tengo tus labios.
Tengo mi sonrisa.
No estoy hecha de tu aire,
sino de mi respiración.
Y de mucha suerte, no creas que no.
Estoy hecha de amor,
pero no sé si del tuyo o del mío,
la vida me escupió en la cara,
y en un beso la grité:
"Aún vapuleada me quiero".
Los espejos,
me devuelven el reflejo de quién soy.
Y gracias a Dios,
soy la cara de la moneda.
La cruz,
te las quedaste tú.
A cuestas...
Un nazareno sin dirección,
que desconoce su penitencia.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Sin palabras me dejas,precioso jessica,brindo por ti,por lo que eres y lo que vas a llegar a ser.Afortunados los que tenemos la suerte de que formes parte de nuestras vidas.(Villacai)