viernes, 7 de agosto de 2015

Voy a tenerlo sola

Cuando fui a Irlanda por primera vez a estudiar, mi "host  mother", Kasey, lo primero que me dijo fue lo siguiente: "En esta casa solo vivimos mi hijo Liam y yo, no hay ni marido ni papá, soy madre soltera y vamos a poder hablar mucho tú y yo." Después soltó una sonora carcajada. Así empezó mi primer día en Galway. En los días que compartí con ella, me enteré de muchas cosas, como por ejemplo que Irlanda es uno de los países con más indice de madres solteras de Europa.

Kasey, esta madre soltera, había sido capaz de ir a la Universidad y ese año  se titulaba en Educación Social, algo de lo que siempre hablaba con orgullo, no es para menos. Había estudiado la carrera, cuidaba de una persona mayor y cuidaba de Liam, y sí, yo aprendía inglés y algo aún más importante, sobre la vida. Antes de que Obama abanderase el eslogan para su campaña, yo intuí lo que era el popular "Yes, we can". Sin duda, una decisión que comporta más de un sacrificio. Pero cuando Kasey dejaba alguna vez a Liam con su amiga Alaine, también madre soltera, aprovechaba para tener alguna cita o salir con sus amigas.

Al día siguiente hablábamos sobre su cita con Kevin (el hombre con quien había salido) y ella sonreía.

Creo que albergamos muchos miedos comunes a la hora de traer un bebé solas al mundo:

- ¿Podré sola con todo?
- ¿Seré capaz de compaginar, trabajo, maternidad y vida social?
- ¿Tendré una solventada base económica para tener lo básico para los dos?
- ¿Me será fácil poder encontrar una pareja con un hijo?
- ¿Cómo reaccionará mi hijo cuando tenga que contarle más mayor la situación?

Y cuando hablo con ellas, a día de hoy muchas de ellas, mis amigas, sobre por qué decidieron ser madres solteras obtengo, distintas respuestas, la primera se resume en un: "mejor sola que mal acompañada" y otra es "tuve mucho temor a hacerlo mal, a no llegar..." Pero miran a sus hijos, creciendo, jugando, riendo y yo pienso algo, siguieron adelante por algo muy fuerte, su amor.
Su amor fue superior al miedo y a la incertidumbre. No puede ser más admirable romper todos los cánones y liderar solas ese barco. El barco de la vida. Qué grandes sois, mujeres.

No hay comentarios: