martes, 1 de marzo de 2016

Ya no muero de amor

Casi me muero de amor. Casi. Pero he de deciros algo. De amor, como dice Sabina, nadie se muere.
Él salía de una dura relación, o más bien, ruptura... Qué más da, yo arrastraba un pasado con ansias de futuro y un as en la manga, por si acaso despegaba el juego. No sé si él llegó a enamorarse, pero estando con él, era la única manera de no acordarme de ti, y sí, eso me valía.
En algunos ademanes, te veía y de nuevo mudaba mi mente. ¿Has estado alguna vez con alguien con quien sabes que por distintas circunstancias será imposible que la relación evolucione? ¿Y que eso sea lo que más te motive para seguir?
Me bebía su amor a "bocanás", me era indiferente el resto del mundo, porque su presencia me reconfortaba.
Me besó la última vez que nos vimos, hará unas horas, le susurré un "me muero", pero lo cierto fue que me moría antes de que llegase, que supo resucitar en mí cierta ilusión marchita y supo decirme, que todavía quedan hombres capaces de quitarte el aliento, y no de matarte de amor, sino de llenarte de vida.

No hay comentarios: