"¡¡¡Esto es pa' tirarse de los pelos!!!"
Imagino que habréis escuchado esta frase coloquial alguna vez, pero en pocas ocasiones lo habéis visto como algo literal. La tricotilomanía, dicho objetivamente es una conducta que consiste en arrancarse el cabello deliberadamente.¿Qué la produce?
Esta pulsión deviene acaecida por un estado de ansiedad que la desencadena.
¿Cuándo aparece?
Normalmente, según numerosos testimonios de personas afectadas por este"tic", aparece en la niñez, cuando el niño o la niña experimentan algún cuadro de angustia o ansiedad que no pueden verbalizar, expresar y por tanto, resarcirse y liberarse de situaciones traumáticas.
¿Por qué?
Normalmente, es una manera de sosegar el dolor emocional no expresado, sustituyéndolo por un pequeño dolor físico, que acaba siendo un remanso de paz, y calma, que paradójicamente, adormece el sufrimiento interno, sobre todo, deberíamos recalcar el "placer" que se experimenta después de llevar a cabo el ritual, ya que adormece la angustia y la ansiedad.
¿Lo puedo solucionar?
Bueno, nunca hay que perder la esperanza, eso está claro, lo malo es que es un hábito muy ancestral en una persona, que ha aprendido a convivir desde muy temprana edad con la ansiedad, mal encauzada y trabajada, y con esta manía que templa ese mismo estado. Tirarse del pelo no es más que un síntoma o como dirían en la PNL, la punta del iceberg, también lo más molesto, por ser lo más expuesto del problema, ya que esto se traduce en calvas capilares, debilitación del cabello, y la tendencia a jalarse del cabello.
Lo que debemos hacer es procurar trabajar nuestros niveles de ansiedad, ver cuándo se desencadenan, por qué, cómo mitigarlos... Y mientras lo intentamos, usar elementos disuasorios, como turbantes, pañuelos...
Y ante todo, no tener vergüenza por algo que no depende 100% de nosotros, y que en caso de que así sea, es un proceso paulatino y donde se requiere grandes dosis de aceptación y paciencia con uno mismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario