Buscó en mí los mismos ojos que tenía ella, las dos los teníamos claros verdosos.
Se hizo conmigo las mismas fotos que con la susodicha, en los mismos parajes a los que me llevó a mí después.Por eso llegué a pensar que yo había sido la segunda opción, y ella había sido la principal. Cuando vi sus fotos no podía dejar de mirar la verdosa mirada de "la otra", no era solo el color de los ojos, sino, la expresión del gesto, no podía mirarla, sin verme, confundida ante tal reflejo.
Esto me hizo pensar si le gusté alguna vez yo, o que realmente le enganchó de mí que le recordara a ella, y que tal vez ella era su verdadero amor.

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