martes, 18 de octubre de 2016

Por qué no quiero una hipoteca

Eh, que no me he vuelto loca, ¿vale? Que quiero tener una casa, por supuesto...
Pero no quiero que mi casa me posea a mí, que me tenga, que me haga prisionera, no quiero volverme una amargada cuyo único fin del mes y de la vida sea trabajar para pagar mi deuda con el banco. Pasar en mi casa poco tiempo porque necesito pasarme el día trabajando para pagarla.
Y es que nos ha vendido la idea de que uno no madura del todo hasta que no firma su primera hipoteca, y en ese poseer, se nos va el santo al cielo y desahuciamos hasta al alma como se ponga pesada y nos pida su lugar. Nos han vendido que para que presumir hay que sufrir y para vivir, al menos en una vivienda propia, hay que sudar la gota gorda, y vender nuestro tiempo para cumplir con cada letra. ¿Y si alguna vez caes enfermo? ¿Las dos habitaciones se te quedan pequeñas para uno más? ¿Si quieres probar suerte en la Conchinchina? ¿Si quieres irte a vivir al campo una temporada, resetear, o no sé, las cosas te vienen mal dadas?

La gente me mira por encima por encima del hombro cuando les digo que estoy de alquiler, y yo no contesto, dicen que estoy tirando el dinero, pero lo que estoy haciendo es invertir en salud mental, que si me hipoteco algún día, no será con un ladrillo, sino con un corazón.

4 comentarios:

David Arroyo dijo...

Mi idea de comprar casa es, ahorrar, como ya estoy haciendo, irme a por una casa barata en un barrio obrero, como pueda ser Vallecas, amueblarla con muebles de rastrillos benéficos, por ejemplo, comprar los electrodomésticos de tiendas que los venden con taras y, apañármelas como sea con la legislación comunitaria, etc, pero por mis muelas que tengo electricidad gratis en casa con placas solares y con aerogeneradores aunque sea poniéndolos en la fachada. Aunque no ahorre el total de lo que vale la casa, quizá la cantidad a pedir prestada sea tan ridícula que la pueda pagar en 4 o 5 años.

Jessica dijo...

Está bien mirado, lo que está claro es que el paradigma econónomico y social actual ha cambiado respecto a lo que conocíamos, y hay que replantearse las posibilidades.

Anónimo dijo...

El problema principal que surge en España es que tenemos una cultura de comprar e hipotecarse a 40 años. En otros países existe una cultura que ve el alquiler cómo un modo de vida y por ese motivo, está más normalizado. Además, aquí en España los alquileres son muy altos, tanto o más como una hipoteca y gente que alquila una casa lo hace basándose en cubrir la hipoteca y si puede sacar algo de beneficio, mejor. Por lo tanto, los alquileres tienden a ser altos..
Por otro lado, hay gente que se hipoteca pensando en sus hijos, en dejarles algo... cuando uno muere, ¿quien va a querer esa casa que tendrá más de 40 años, desfasada, antigua...? Y si los barrios cambian, porque lo hacen, ¿quien te garantiza que tus hijos van a querer vivir allí o que casa no va a perder valor?

Jessica dijo...

Anónimo, pienso muy parecido a ti, coincido en muchos puntos. El dejar un legado siempre ha sido algo muy humano, ancestral, si me apuras, lo malo es que cada vez nos planteamos menos las posibilidades y parece que acatamos el paradigma más en auge, por eso escribí acerca de ello.
Gracias por aportar.