Esa persona que no me daba buena espina, que me daba tirria o poca confianza, me acababa poniendo los esquemas del revés y, mira tú, o acababan siendo grandes amistades o grandes amores.
Él me caía fatal, y aún hoy me cae mal. Extraordinariamente mal. Tan mal que ya se ha hecho un hueco en mi corazón. Por lo que me ha dado, y por qué no, por lo que no me ha brindado, por las ganas con las que me ha dejado de más. De todo. Por haber encendido de nuevo el interruptor de la vida. Qué coño. Por no haberme dado lo que quería, sino lo que necesitaba. Por frenarme, y decirme: "Espera. Ahora no".Porque Catwoman, a veces, necesita a Robin, aunque sea para sentirse acompañada en los combates.
Porque es la hora de las heroínas y así sucedió.
De repente Catwoman rescató a Robin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario