jueves, 25 de agosto de 2016

No me envíes más frases

Estoy cansada de ver cómo la gente pone estados de whatsapp o imágenes con frases de autoayuda.
Qué hipocresía. Tanta sentencia. Tanto: vive tu vida, persigue tus sueños, no dejes de soñar, vive cada día como si fuese el último. Pamplinas. Mejor poned: No salgas de tu zona de confort, no te arriesgues, no te abras, no pruebes cosas nuevas, no, no, no… Así, al menos serías congruentes en base a las vidas grises que lleváis. Nadie salta a la piscina, nos estamos acostumbrando a hacer un estudio de mercado antes de meternos en una relación, unos estudios, una casa, un hijo, pensar antes de vivir. Esa es la crisis que más me preocupa, la económica también, ojo, que nadie me malinterprete, pero cada vez creo que apostamos menos por la expontaneidad y la frescura, son valores que no están al alza, en cambio, invertimos en introspección, cerrazón emocional, miedos y poco margen al perdón, al sincero, al que te arde el alma cuando concedes, pero también te libera, la verdadera crisis nos ha tatuado un “no” en la frente y un interrogante sobre los hombros.
Si me vas a mandar otra frase evocadora, por favor, que sea algo que el primero que lo lleve a cabo seas tú.

A partir de hoy, solo pido algo tan simple y tan complicado como la congruencia. Qué atrevida soy, por cierto, ¡qué cosas me da por pedir!

No hay comentarios: