miércoles, 19 de abril de 2017

Ya no te tengo miedo

He despertado cuando aún no eran las 7 de la mañana empapada no en sudor, sino ahogándome en una especie de oscuridad vital. Me enfrentaba a ti por primera vez y el miedo que me daba tu mirada ganadora, altiva e inmisericorde. Estábamos compartiendo mesa y yo te decía que iba a hacer justicia, y tú te reías con altanería sin saber bien si era un señuelo o me atrevería a desenmascararte delante de todo el mundo.

Sucedía muchas veces, él levantaba la mano y yo cerraba los ojos gritando un 'no', que parecía un quejido. Lo peor venía después, porque no llegabas a bajarla sobre mi piel, marcada tantas veces bajo es palma, ese sonido que aún recuerdo cuando tu mano encontraba cualquier parte de mi cuerpo que te cogía mejor, y si me intentaba escabullir me cogías de la muñeca con una de tus garras para propinarme "mi correctivo aleccionador" con la otra.

Me he levantado con ganas de echar a correr y dejar el miedo atrás, luego me he dicho algo:
"Ya no huiremos más, pequeña, ya no somos ese frágil ser que un día tuvo que pasar por tal y constante humillación.

Ya no soy esa niña, aunque, esa persona siga siendo (desgraciadamente)
la misma..."

viernes, 14 de abril de 2017

Prohibido hacer la cama

Desde que llegó a mi vida está todo inconcluso, la cama deshecha, los platos sin lavar apilados, en un orden que no sabría explicar por qué, pero me da paz.
Abrir las ventanas para orear la habitación y sentir que huele a ti, que salgas mientras yo me quedo trabajando en el ordenador y esperar a escuchar la llave desvencijando la cerradura, y sentir que un día más vuelves a mi vida, y vamos a cenar, o vienen amigos, o me ayudas a hacer algo que me agobia, que acabaría haciendo sola, pero que tú me haces más fácil.
Y da igual dónde me lleve la vida, los cacharros siguen haciendo torre y no quiero fregarlos sola, no quiero volver a mi vida solitaria ahora que he entendido lo bonito que es compartir la existencia con alguien, con alguien, a mí, que me dan alergia los compromisos y ver a alguien a mi lado al despertar.
A mí, que sabes que esto no me va, que no sé, no me iba, que no dejo de pensar en cada minuto que paso a tu lado, comprendiendo todo lo que aún no entendía, a ti, que parece que eres una gran retribución después de tantos palos.
No sé para dónde va nada, pero por si acaso voy a hacer la cama y la colada.

lunes, 3 de abril de 2017

Nunca estás ausente

Te amo porque nunca estás ausente,
Y aunque por la frente,
no nos resbalan ya los años,
y aunque sigo poniéndome de puntillas,
Cuando nos toca abrazarnos.
Te amo,
Porque siempre estás presente.
Cogiéndome de la mano.
Te amo,
Porque no hacerlo es negarme el cielo,
Y en la tierra,
Tenerte es mi regalo.