No eres un superhéroe, no eres de hierro, ni tienes poderes.
No eres de acero, ni inmortal.
No eres invencible, ni eres mi salvador.
Pero eres mi amigo en el corazón y mi novio en la piel.
Eres mi compañero y eres la capa que me pones de heroína sobre los hombros cuando me da por rendirme.
Has vuelto a llamar a la puerta incluso después de sendos portazos.
Siempre con una sonrisa.
Y cuando abrí, no supe si eras tú quien entraba en mi casa, o si yo me perdía en el hogar que tú me ofrecías.
El amor sabe a café y amor cotidiano de sábado, a que no seas perfecto y me permita a mí también, no serlo.
A perdernos entre las sábanas, y reírnos como cuando lo hacíamos hace años, pero mejor y con más herramientas para hacer algo aún más grande.
¿Quién nos iba a decir, que huyendo de todo, nos encontraríamos?
A las casualidades sin causa, solo se le puede llamar... amor...
19.3.17
Love.
Jessica. León. Escritora ciclotímica establecida en la estratosfera de la molestia. La china de tu zapato.
sábado, 25 de marzo de 2017
jueves, 16 de marzo de 2017
Confiar en alguien
A veces necesitas delegar, dejarte llevar, dejar de controlar. Qué coño. Relajarte.
Hacía tiempo que no podía hacerlo y no me he dado cuenta hasta que tú has aparecido en mi vida, y de repente, me has cogido el bolso de Mary Poppins que llevaba ya casi a rastras.
Vivimos en una sociedad donde o dependemos de la pareja para todo, o nos erigimos como abanderados de una autonomía, casi patológica. No queremos que nadie nos ayude en "nuestro cometido" que es nuestra vida.
Estoy feliz de haberle encontrado y de poder fiarme ciegamente de alguien de nuevo, y no no estoy acostumbrada a dejarme llevar y menos por amor, pero me lo pones tan fácil, que no he tenido casi ni que elegirlo, hay cosas que suceden, con esa fluidez que solo da el verdadero amor.
Y no, ni el más duro invierno venció nunca a la llegada de la primavera.
Hacía tiempo que no podía hacerlo y no me he dado cuenta hasta que tú has aparecido en mi vida, y de repente, me has cogido el bolso de Mary Poppins que llevaba ya casi a rastras.
Vivimos en una sociedad donde o dependemos de la pareja para todo, o nos erigimos como abanderados de una autonomía, casi patológica. No queremos que nadie nos ayude en "nuestro cometido" que es nuestra vida.
Estoy feliz de haberle encontrado y de poder fiarme ciegamente de alguien de nuevo, y no no estoy acostumbrada a dejarme llevar y menos por amor, pero me lo pones tan fácil, que no he tenido casi ni que elegirlo, hay cosas que suceden, con esa fluidez que solo da el verdadero amor.
Y no, ni el más duro invierno venció nunca a la llegada de la primavera.
sábado, 4 de marzo de 2017
Sigue las señales
Llevo un tiempo sopesando todos los pros y los contras, apuntando en la lista las cosas buenas y malas antes de tomar una decisión, siendo congruente, consecuente, estudiando, trabajando, y siendo analítica, ¿y qué pasa cuándo pones todo de ti, y aún así nada sale acorde a tu ilusión y esfuerzo?
Cuando la realidad no empatice con el tesón y las ganas, párate y camina, busca tu alrededor las señales, y déjate llevar por tu intuición.
¿Os ha pasado alguna vez el pensar en alguien y encontraros momentos después? ¿Soñar con alguien con quien habéis discutido y que al día siguiente os escriba? ¿Soñar con un reencuentro y luego tome lugar la misma?
Últimamente no dejo de ver señales en cada sitio, tengo sueños premonitorios de cosas que luego ocurren, leo las cartas y solo escupen realidad, y a veces me da miedo tener ese poder y quiero pararlo, sé dónde ir para cruzarme con alguien porque intuyo dónde está en ese momento. Ojalá no supiera lo que va a pasar, ojalá a veces, solo a veces pudiera desconectar mi GPS de la adivinación, porque cierro los ojos, y tú apareces en todas las quinielas del futuro, y ojalá no lo viera con tanta antelación.
Cuando la realidad no empatice con el tesón y las ganas, párate y camina, busca tu alrededor las señales, y déjate llevar por tu intuición.
¿Os ha pasado alguna vez el pensar en alguien y encontraros momentos después? ¿Soñar con alguien con quien habéis discutido y que al día siguiente os escriba? ¿Soñar con un reencuentro y luego tome lugar la misma?
Últimamente no dejo de ver señales en cada sitio, tengo sueños premonitorios de cosas que luego ocurren, leo las cartas y solo escupen realidad, y a veces me da miedo tener ese poder y quiero pararlo, sé dónde ir para cruzarme con alguien porque intuyo dónde está en ese momento. Ojalá no supiera lo que va a pasar, ojalá a veces, solo a veces pudiera desconectar mi GPS de la adivinación, porque cierro los ojos, y tú apareces en todas las quinielas del futuro, y ojalá no lo viera con tanta antelación.
miércoles, 1 de marzo de 2017
Enamorarse de alguien que no sabe querer
"Si alguien no te trata bien, probablemente, te trate mal, Jess"- me dijo una amiga una vez. Y algo tan extremadamente obvio, se nos escapa muchas veces. Hace poco, me he enterado de que el chico con quien creía que mantenía una relación, salía a su vez, con otras chicas. Lo descubrí primero y luego, él me lo confesó, aunque según sus palabras, "no había pasado nada con ninguna de sus amigas", para mí fue suficiente para darme cuenta de que realmente nunca había estado tan traumatizado ni compungido como decía, tan solo nunca me había querido como yo le quise.
A su manera sé que me quiso no yéndose nunca del todo, demostrándome que se quedaba aunque fuese de manera disfuncional, al menos para mí. Pero había algo que bajo su punto de vista debía significar le importaba lo nuestro y que yo veía que era justo lo que me había hecho desenamorarme de él: las discusiones. En las mismas yo veía más una guerra de poder y dominación más que ganas de acercamiento real hacia mí y a la relación. No quería enamorarse y se rebelaba contra mí, boicoteando la relación. Nunca se quiso implicar del todo, pero tampoco dejar el barco, por si acaso, y no digo que no me quisiera, pero lo importante es que no es suficiente si su forma de querer no te hace sentir valorada, reconocida y tenida en cuenta. Y no, no os preocupéis, no estoy triste, solamente creo que no sabe hacerlo mejor, pero, ya no me hago cargo, porque nunca ha sido mi culpa la incapacidad de amar de otro ser humano, para mí, la peor discapacidad que alguien puede tener.
A su manera sé que me quiso no yéndose nunca del todo, demostrándome que se quedaba aunque fuese de manera disfuncional, al menos para mí. Pero había algo que bajo su punto de vista debía significar le importaba lo nuestro y que yo veía que era justo lo que me había hecho desenamorarme de él: las discusiones. En las mismas yo veía más una guerra de poder y dominación más que ganas de acercamiento real hacia mí y a la relación. No quería enamorarse y se rebelaba contra mí, boicoteando la relación. Nunca se quiso implicar del todo, pero tampoco dejar el barco, por si acaso, y no digo que no me quisiera, pero lo importante es que no es suficiente si su forma de querer no te hace sentir valorada, reconocida y tenida en cuenta. Y no, no os preocupéis, no estoy triste, solamente creo que no sabe hacerlo mejor, pero, ya no me hago cargo, porque nunca ha sido mi culpa la incapacidad de amar de otro ser humano, para mí, la peor discapacidad que alguien puede tener.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



