La cosa es que en esta vorágine, me encontraba entre dos aguas...
Pensando en dos orillas del río en el que me hallaba inmersa.
Cansada de remar, de ir a la deriva, queriendo parar mi marcha, afincarme en una de las dos riberas, echar raíces, madurar.
Esta mañana, he ido a un dentista nuevo, y he tenido que esperar 5 minutos en la sala de espera, y ¿sabes qué?
He visto un montón de dibujos de niños, y dos de ellos, llevaban estaban firmados por los nombres de los dos márgenes por los que me debato, nítidos, certeros, como flechas al corazón.
Uno delante al principio del y el otro al final de la pared.
¿Significará algo?
¿Cómo se puede interpretar algo así?
Algo está claro, tengo que dejar la barca.




