jueves, 28 de abril de 2016

¿Casualidad o causalidad?

Estos días... han pasado cosas que he deseado años que pasaran, cosas que en mis mejores anhelos hubiera imaginado, cosas inverosímiles, cosas que a veces creo que he soñado...
La cosa es que en esta vorágine, me encontraba entre dos aguas...
Pensando en dos orillas del río en el que me hallaba inmersa.
Cansada de remar, de ir a la deriva, queriendo parar mi marcha, afincarme en una de las dos riberas, echar raíces, madurar.
Esta mañana, he ido a un dentista nuevo, y he tenido que esperar 5 minutos en la sala de espera, y ¿sabes qué?
He visto un montón de dibujos de niños, y dos de ellos, llevaban estaban firmados por los nombres de los dos márgenes por los que me debato, nítidos, certeros, como flechas al corazón.

Uno delante al principio del y el otro al final de la pared.

¿Significará algo?

¿Cómo se puede interpretar algo así?

Algo está claro, tengo que dejar la barca.

Pero ya.

martes, 26 de abril de 2016

Mi Lucha Interna

De repente me besó y sentí que se me iba el alma por la boca.
Sentí miedo, atracción, pánico, emoción, indecisión.
Me sentí adolescente, grande, pequeña, decidida, vulnerable, insegura.
Quise abrazarle hasta desaparecer y acabé desapareciendo.
Corrí y me escondí en mí misma.
La respiración se me atragantaba en la garganta, el corazón bombeaba hasta mis sienes, yo temblaba y estaba mareada, me así a la puerta del coche mientras ahogaba un suspiro mientras me sujetaba el pelo con la otra mano.
Hubo algo que me tranquilizó, me dí cuenta de que él no se había marchado.

jueves, 14 de abril de 2016

Me corto la coleta

No quiero más escarceos.
No quiero más amantes venideros.
Que luego ni conservo en la memoria ni en el recuerdo.
No quiero más nombres que olvido y confundo.
Qué más da, todos significan los mismo y por ninguno sufro.
Soledad teñida del vino que nos hace creer que es amor.
-¿Y qué quieres?-
Me preguntó escondido en la negrura de la noche.
Quiero un amor arrebatador, que me haga olvidar todo, o recordarlo,
o qué sé yo...
Quemarme en los infiernos,
o que sea oasis en mi desierto.
Quiero un amor salvaje, y apaciguado,
un candil, o una hoguera quiero.
Y no sé si te quiero a ti,
o uno como tú deseo.
A orillas de tu presencia descubrí,
que ya quería sentar la cabeza.
Y quién sabe si soy sirena encallando o la tierra esperando su galera.
Pero quiero,
que sí he de sufrir que sea por algo real,
vivo,
que sea por el amor más grande que pueda sentir nadie.
De esos que te cambian la vida.
De esos alquímicos,
Proféticos,
inolvidables,
insondables.
De rutina, de cocina,
de dormitorio,
de vida.
Loco,
y
Estable.

martes, 12 de abril de 2016

Tengo miedo

Tengo miedo a todo.
Empezando por ahí.
Y da igual si piensas que no se me ve así desde tu esfera.
Si piensas que voy de farol, o que es una pose para llamar la atención, que ojalá lo fuera.
Lo cierto es que tengo miedo a que me quieran, y a que no lo hagan.
A que me toques, y salir corriendo.
A exponerme, a quemarme, a mojarme, tengo miedo.
A tener que hablar de mi vida, y a no saber hacerlo.
A ser lo que buscas y no tener huevos.
A perderme una vez más y no alzar el vuelo.
A que me quieran cerca y sentir claustrofobia, y boicotear una relación que me acoge, que me arropa.
A ser tuya, y a no ser de nadie.
Tengo miedo a la asfixia, y también al aire.
Tengo miedo a no saber coger mis armas, empuñarlas y zafarme de algunas garras.
Pero agárrame cuando me rebele, cuando diga que no soy asunto tuyo, cuando esgrima alguna torpeza, de esas que me salen, cuando me entra el pánico.
Y mírame a los ojos, y abrázame fuerte, y dime que te quedas a escucharme, aunque no lo entiendas al principio.
Cuando tu hables de amor y de la vida, y yo hable de trabajo, y una vez más intente esquilmar el cariño y el interés que me profesas.
Y tenme paciencia, porque aún habiendo pesadillas, seguimos soñando, y esos nos quita el miedo, el ser gente que aún...

Soñamos...



domingo, 10 de abril de 2016

Somos gente que soñamos

Llovía a mares, aunque la calle estaba seca.
¿Sabes esa sensación de que va a pasar algo increíble?
Y cuando pasa, algo que tenías tantas ganas de que pasara, no sabes ni qué decir, solo puedes reír, como si te desbordaras entera, como si te vertieras por los cuatro costados, como si al final, el destino supiera como mover los hilos.
Y algunas conversaciones de madrugada que te hacen pensar, reflexionar, y un té en las manos, lo que hace hablar. Hay muchas formas de desnudarse ante alguien, y las palabras saben como dejarte casi a flor de piel.
Como llovía ayer, pero os puedo asegurar que el asfalto estaba seco.
Os puedo asegurar que no pasó nada.
Pero pasó de todo.
Que llovió como hacía tiempo que no llovía, y me calé hasta el alma.
Después de tanta sequía.