miércoles, 21 de enero de 2015

Lo más difícil

Lo más difícil no fue elegirte,
eso te lo digo de entrada...
No fue besarte,
quererte,
tomarte,
dejar que me tomaras...
Vivir contigo...
Lo más difícil era saber que la decisión de seguir o no,
siempre estaba en tu mano,
tener la espada de Damocles,
ejecutando una danza macabra sobre mi cabeza...
Nada me importaba,
decir algo distinto sería mentir,
estaba ciega, vendada, sumisa,
Todo me daba igual,
hubiera sido capaz de vender mi alma al diablo por seguir a tu lado,
hubiera sido capaz de enroscarme a tus brazos,
quedarme colgada hasta que algo me arrancase de tu piel,
de tu olor,
del sonido de tu respiración,
de tu voz...
Aún me despierto a veces perdida entre mil pesadillas,
asida a tu cuello,
gritando,
suplicando que no me sueltes.
- !Quédate conmigo¡ Por favor, no te vayas...
Casi ahogada, asfixiada entre lágrimas te busco entre mis sábanas, raídas de dolor.
Ya no estás.
Y ni taparme entera me quita el frío.
Odio tu cobardía.
Odio tu ausencia.
Tanto como que amaba tu presencia.
Tu ser,
tu estar,
y esa persona que fui a tu lado,
esa persona que aunque no la sientas sigue colgada y acurrucada en tus hombros, esperando,
que alguna vez,
la vuelvas a abrazar.

Jessica.

domingo, 18 de enero de 2015

Tomemos un café

Este amor,
ni tuyo ni mío,
esta entraña,
que me come y devora.
Que me diluye toda,
que me quema,
que me asfixia,
que es mi aire,
mi muerte,
mi vida.
Este amor,
ni tuyo ni mío, del tiempo,
de sus costuras,
de los pliegues del quizá,
de tomarnos un café,
y que ese café se convierta en toda una vida.
Ese sol que me hiela,
ese frío que me abrasa.
Que no seas mío,
y ser tuya,
saber que nos pertenecemos.
Esa parcela que nadie puede traspasar,
estamos casados desde hace tiempo,
somos dos,
somos uno,
somos boca,
palabra,
carne,
futuro.

Jessica.

martes, 13 de enero de 2015

Haiku a la española

Comerte,
atragantarme,
escupirte,
vomitarte,
tener hambre,
comerte,
devorarte.
Pensarte,
caerme, levantarme,
saciarme,
empacharme,
devolverte, demandarte,
tóxico como un elixir etílico,
afrodisíaco.
Muerte,
verte,
renazco,
me saturas, y te apago...

domingo, 11 de enero de 2015

No tengo miedo

No tengo miedo a la lluvia, porque ya estoy empapada,
no tengo miedo al fuego,
porque ya estoy quemada,
porque ya fui cenizas y me resarcí.
No tengo miedo a las amenazas,
 porque la vida me ha cruzado ya la cara unas cuantas veces,
así, sin avisar...
¿Sabes a qué tengo miedo?
Tengo miedo, a ser una avestruz,
a que la vida me ponga el yugo de la incertidumbre por rutina,
que los que quiero se me mueran,
que me llegue el día sin haber sido todo lo que creo que puedo ser,
que el miedo venza al coraje,
que la valentía nos salga tan cara.
Que el estudiar ya no merezca la pena,
que el bailar no valga para nada.
Que la poesía se quede anticuada,
que el amor se quedé en mensajes de móvil,
 que las expectativas no se vean satisfechas,
decepcionarme, y morir, o que me decepciones tanto, que yo te mate.
Que mi memoria sea tajante y te olvide.
El olvido es el mayor miedo, y la peor muerte. Jessica.


Quiero hacerte una pregunta...

Recitando un poema