
Siempre tuve el alma partida en dos.
Siempre el corazón cojo.
Siempre la entereza a flor de piel.
Siempre la calma ardiendo y el corazón luchando por latir un poco más.
Siempre sintiendo que debo agradecer a la vida por mantenerme viva.
Por haberme cambiado el tablero del juego de mi día a día.
Porque otros no tienen tanta suerte.
Porque siempre trato de ser valiente, y mirarle de frente a la vida.
Siempre dura, siempre entera.
Comiéndome las uñas de la esperanza.
Sabiendo que siempre estuve de paso.
Abrazando los vaporosos brazos de un destino que alguien me regaló un día.
Otros no tuvieron tanta suerte.
Miré a la muerte a los ojos,
y le saqué la lengua.
Por eso siempre estaré rota,
pero siempre tan entera.
Jessica.
2 comentarios:
Me encanta! :) Te leeré simpre :)
Gracias Laila, todo un honor viniendo de ti!! ;)
Publicar un comentario