Normalmente, cuando quieres molestar a alguien, la solución es decirle eso: 'te falta un verano'.
A Valeria le falta de verdad y creo que nunca antes había dado cuenta de ello. Le faltaba un verano. Revisando los papeles había visto que fue ingresada en el centro de tutelados un dieciséis de junio y salió, ya con una familia, en octubre, un veintitrés.